¿En qué consiste la radiofrecuencia facial?

La radiofrecuencia (Thermacool) consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas que rejuvenecen el aspecto facial mediante la corrección de la flacidez provocando una contracción de la piel del rostro y mejor definición del óvalo facial. Un efecto similar al del lifting, pero sin cirugía.

A través de la radiofrecuencia se eleva la temperatura del tejido conjuntivo mediante un sofisticado sistema electrónico que provoca la regeneración y producción de nuevo colágeno consiguiendo el rejuvenecimiento facial y mejora de las arrugas.

La SEME (Sociedad Española de Medicina Estética) recomienda alternar la radiofrecuencia con la mesoterapia facial para aumentar así los efectos y lograr una mayor hidratación.

Procedimiento y Resultados

Las ondas de radio atraviesan el organismo y producen un aumento de temperatura que dependerá de la resistencia especifica que ejerza cada estructura al paso de la corriente. La piel y el tejido celular subcutáneo,  a  diferencia del músculo, oponen gran resistencia, con lo cual elevarán más su temperatura.

A consecuencia de ello el colágeno, fibra   básica  que  soporta la estructura  de la piel, se contrae, acortándose y generando un efecto tensor inmediato, aunque, es el estímulo sobre los fibroblastos, incrementando estos la síntesis de nuevo colágeno, lo que produce, gradualmente entre tres y seis meses después, los efectos más visibles y duraderos.

En función de las características del área a  tratar se requerirán un número variable de pases, normalmente en una misma sesión. Previamente se prepara al paciente mediante la aplicación tópica de anestésico una hora antes de la intervención.

El tratamiento puede durar desde unos 30 hasta unos 90 minutos. Iniciado el proceso, el paciente experimentará una breve e intensa sensación de calor. Para proteger la epidermis, capa más superficial de la piel, en cada disparo, se produce un enfriamiento de la misma, anterior, durante y posterior a la emisión de energía de radiofrecuencia.

La mayoría de pacientes pueden realizar una vida normal inmediatamente después del proceso, aunque en algunos casos aparece un leve enrojecimiento que suele desaparecer en pocas horas.